Creo que explica los sentimientos de manera fenomenal. Ha llegado a colocar en palabras lo que me he dado cuenta de a poco a partir de los procesos que últimamente he pasado y durante los cuales me he apoyado sobretodo en mis sentimientos y valores.
"He ido convenciéndome que ni las ideas ni la cultura constituyen lo íntimo de la persona, sino sus sentimientos. Una persona no se revela realmente a sí misma cuando informa sobre hechos o comunica lo que sabe, sino cuando revela sus sentimientos, cuando pronuncia las palabras: me alegro, lloro, temo, espero tengo miedo, no tengo miedo, amo, odio, deseo, me gustaría, quiero vengarme, agradezco, he sufrido, estoy arrepentido, perdono, no perdono...
Cuando esta revelación se hace en un estilo abierto en el que se es uno mismo en grado elevado y no se esconde detrás de la divisa del papel ni de la máscara de falsa identidad, entonces se tiene la verdadera comunicación-vida y no la comunicación-conocimiento.
Los sentimientos son los modos con los que respondemos a las cosas y a las personas que nos rodean y a los acontecimientos que suceden a nuestro alrededor. Según W. J. Revers "los sentimientos expresan el modos y la intensidad con que percibimos el significado y el valor de la realidad y por lo tanto su aspecto agradable o desagradable. Las emociones dicen el grado de placer o de disgusto con el que se colorea el encuentro con los objetos, los acontecimientos y las personas, y con el que se vive el encuentro".
Al sentimiento le corresponde una posición central en la vida psíquica de la persona, porque es la forma más originaria e inmediata de la conciencia, de la experiencia conciente que se tiene de sí y del mundo; es la manifestación de la persona a sí misma; con el sentimiento y en el sentimiento ella toma conciencia inmediatamente de cuánto vale o no vale la pena para ella el objeto o la persona con quién se ha encontrado, de cuánto es o no significativo o puede llegar a serlo. Es una percepción que precede de razonamiento que lo contrasta.
En el sentimiento la persona siente y esta presencia que siente es la que colorea la percepción de tonalidad afectiva y la transforma en simpatía o en antipatía, en deseo o rechazo. La emotividad es el fondo vital del individuo; es la modulación de su existencia; es el factor mediador entre la vida que no sabe y no siente nada de sí y la vida que siente y vive ella misma. El apático no siente nada cuando ve, toca, encentra...
Los sentimientos introducen en el mundo de los valores, los cuales son la constitución porque, por encima de cualquier razonamiento, un ideal se constituye como valor solamente cuando es sentido como tal. Todo lo que tiene poder sobre nuestros sentimientos tiene poder sobre nosotros; una persona se entrega o se posee en la medida en que dona o posee su sentimiento.
Los sentimientos son el núcleo más profundo de la vida de un individuo, el alma de su alma, lo que se dice su íntimo, lo que se tiene bajo llave, celosamente; que se protege con todos los cuidados y que sólo se revela a alguno. Aquí el diálogo cambia de nombre y se llama confidencia. Se baja juntos a la habitación más secreta del propio ser, donde se tiene una gran necesidad por llevar a alguien; pero solamente a alguien. Aquí se realiza el descubrimiento sincero de sí mismos en la verdad de lo que se es y de lo que no se es; en la verdad de la alegría o del temor de vivir y de estar frente al propio destino.
En este nivel es donde se tiene la comunicación abierta o total; quien habla se presenta en la autenticidad de su ser o no se representa ante el interlocutor como ante una platea.
Solamente en este nivel comunicativo se realiza ese encuentro plenamente humano que coma la soledad y puede llevar a una auténtica comunión. La peor soledad no está en no tener a nadie cerca, sino en no poder comunicarse con alguien. Así puede suceder toda la vida en compañía de tres, cuatro, cuarenta personas, y estar solos."
- De las palabras al diálogo
Giuseppe Colombero
Ed. San Pablo, 1995, Colombia
pp. 66 - 68